Newsletter


Gaianes, la puerta del Benicadell

La Sierra del Benicadell (1.104 metros sobre el nivel del mar) es la frontera natural que separa la Vall d’Albaida (Valencia) de l’Alcoià y El Comtat (Alicante).

A sus pies, situada en su falda en pleno valle de Perputxent y a 420 metros sobre el nivel del mar, Gaianes espera entre olivos y almendros la llegada de los visitantes al mejor punto de partida para la ascensión a la mítica cumbre, que con el elegante perfil de su cresta y sus condiciones de atalaya natural hacen de ella un punto de visita obligado para montañeros.

La mejor forma de acceder a Gaianes es la carretera que, desde Muro, lleva a Beniarrés y Lorcha.

En su historia encontramos que es una población de origen musulmán, conquistada por el rey Jaime I de Aragón alrededor de 1244. Posteriormente fue propiedad de Ximén Roiç de Corella, conde de Cocentaina. En 1535 la iglesia logra la independencia de la de Cocentaina y se erige en parroquia. La carta puebla le es otorgada en 1611 por Gastón, sucesor de Ximén Roiç de Corella, tras la expulsión de los 279 moriscos que había y que dejó el pueblo desierto.

En este pequeño pueblo agrícola se pueden visitar, la Iglesia de San Jaime Apóstol edificada en el siglo XVI sobre la antigua mezquita musulmana, la ermita de San Francisco de Paula, que se encuentra en la sierra del Benicadell, el Ayuntamiento, instalado en una antigua casa solariega y el castillo de Gaianes, una pequeña fortaleza, actualmente en ruinas, encargada de la vigilancia del río Serpis a su paso por el término, ya que dominaba la entrada del desfiladero que comunica las tierras de El Comtat con las de La Safor. Se aprecian pocos restos, entre los que destaca la torre principal, de planta rectangular y gruesos muros, y algunos reducidos tramos de muralla. Desde hace poco se puede visitar el Museo del Aceite, donde realizar un recorrido por la historia de la producción y creación del “oro líquido”.

También es posible visitar la albufera de Gaianes, una laguna natural en la cual podemos avistar multitud de especies de aves, algunas de ellas en peligro de extinción.

Otra de las visitas obligadas es el cercano pantano de Beniarrés, cuyo entorno natural resulta muy agradable a la vista, razón que refuerza el convencimiento de que el área de influencia del embalse posee un enorme potencial turístico y deportivo.

Desde 1893 a 1969 tuvo parada el Tren Alcoy-Gandia, el popular “chicharra”, cuyo recorrido puede hacerse en bicicleta de montaña y que lleva hasta la costa de Gandia.

Destacar también la Cova Llarga, cueva de 100 metros y los restos prehistóricos encontrados en El Cercat y en el Barranc de la Mitja Vida.

Ya has visto, Gaianes, la puerta del Benicadell, encierra multitud de maravillas por descubrir, ¿te vienes?

Comments are closed.