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Pla de Petracos, santuario de arte rupestre

A unos 8 km. de la Vall d’Ebo, en el Valle del Pop -Marina Alta, Alicante-, Castell de Castells, pueblo de origen musulmán que formó parte del señorío de Al-Azraq, repoblado principalmente por mallorquines, encierra entre las abruptas montañas que lo rodean una auténtica joya cultural, el santuario de arte rupestre de Pla de Petracos, considerado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

El yacimiento del Pla de Petracos se ubica a unos 500 metros sobre el nivel del mar, en la margen izquierda del Barranc de Malafí, en un paraje natural muy singular. Compuesto por ocho abrigos, fue descubierto en 1980 por miembros del Centre d’Estudis Contestans.

Los expertos piensan que se trata de un santuario rupestre, un lugar de culto de gentes de hace más de 8.000 años, que iban al encuentro de creencias profundas como la fertilidad o la fecundidad, los vínculos familiares o el ciclo agrícola.

El tema central es la representación de la figura humana, destacando los orantes, con los brazos extendidos hacia arriba. A unos metros escasos de la pared rocosa sobresale en el terreno una gran piedra que podría tener relación con el significado de las representaciones pictóricas. Junto a estas figuras, que a veces conforman grupos o parejas, abundan motivos geométricos, sobresaliendo aquellos serpentiformes o meandriformes formados por gruesas bandas sinuosas de desarrollo vertical.

De los ocho abrigos, cinco presentan motivos pintados en un rojo intenso perfectamente visibles, cuatro de los cuales conservan representaciones adscritas al denominado Arte Macroesquemático, manifestación vinculada al Neolítico más antiguo. El quinto, conserva parte de una representación de caza del Arte Levantino, una manifestación cronológicamente posterior a las propias de Arte Macroesquemático.

Para acceder al santuario de arte rupestre de Pla de Petracos hay que salvar un desnivel de 40 metros por un sendero acondicionado, y este conserva las representaciones pictóricas protegidas por una doble valla perimetral, que sorprenden por su tamaño y estado de conservación.

El visitante encontrará diferentes paneles que reproducen los calcos de las pinturas y explican su significado histórico, funcional y religioso.

Además, se puede visitar la Sala de Arte Rupestre de Castell de Castells, donde, con medios audiovisuales, se recrea la sociedad y las creencias de los agricultores y pastores que realizaban las pinturas.

Una buena opción para visitar si te alojas en una de nuestras casas rurales con encanto y realizar salidas con la familia.

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